domingo, 23 de noviembre de 2008

Vacuna contra el cáncer de cérvix

Existe una nueva vacuna capaz de protegernos del virus del papiloma humano (VPH). El VPH, virus que provoca verrugas genitales, es una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes. La infección con el VPH también puede provocar problemas con el cuello del útero (la entrada del útero, que se encuentra en la parte superior de la vagina) y éstos pueden derivar en cáncer de cérvix.

Tanto las mujeres como los hombres pueden contagiarse el VPH por contacto sexual, incluidos el contacto vaginal, oral y anal. La mayoría de las personas infectadas con VPH no saben que están infectadas porque no presentan ningún síntoma. No siempre las personas desarrollan verrugas genitales cuando se infectan con el virus, pero aún así éste se encuentra en su organismo y puede provocar daños. Cuando no aparecen síntomas obvios, como las verrugas, es posible que las personas que tienen el virus no lo sepan e infecten a otras.

Puesto que el virus del papiloma humano puede provocar problemas graves, como las verrugas genitales y el cáncer de cérvix, la vacuna es un adelanto importante para evitar la infección y protegerse del contagio del VPH. En junio de 2006, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) aprobó una vacuna que protege a las mujeres de infectarse con algunas de las cepas más peligrosas del VPH.

¿Cómo funciona?

La vacuna contra el VPH aprobada por la FDA es segura para mujeres de 9 a 26 años de edad. Ésta se aplica en tres inyecciones a lo largo de un período de 6 meses.

La vacuna no protege a las mujeres que ya están infectadas con el VPH. Por lo tanto, la manera más eficaz de prevenir la infección es vacunarse antes de tener relaciones sexuales por primera vez. Sin embargo, la vacuna no brinda protección contra todos los tipos de VPH; por eso, es importante que las mujeres que mantienen relaciones sexuales se hagan Papanicolaus y exámenes de rutina frecuentes.

La única manera de evitar totalmente las infecciones por VPH y otras enfermedades de transmisión sexual es no tener relaciones sexuales (es decir, la abstinencia sexual). Para quienes tienen relaciones sexuales, los condones ofrecen cierta protección contra el VPH. Los condones no pueden evitar completamente las infecciones porque las verrugas pueden quedar fuera del área cubierta por el condón (las verrugas no siempre son visibles).

La vacuna contra el VPH no reemplaza el uso de los condones para protegerse contra la transmisión de enfermedades venéreas durante las relaciones sexuales.

Las espumas, cremas y geles espermicidas no han demostrado ofrecer protección contra el VPH y las verrugas genitales. Si tienes alguna pregunta acerca de la vacuna o te preocupan las enfermedades de transmisión sexual, habla con tu médico.

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