miércoles, 19 de noviembre de 2008

cancer del cervix

El cérvix es la parte más baja y estrecha del útero que sirve como el canal del nacimiento. Como todos los órganos del cuerpo, está formado por diferentes tipos de células. Los diferentes tipos de cáncer del cérvix toman sus nombres del tipo de células que los originan. Aproximadamente de 85 a 90 por ciento son carcinomas celulares escamosas. Las células escamosas son células delgadas, llanas que forman la superficie del cérvix. El restante 10 a 15 por ciento son adenocarcinomas típicos que empiezan en las células de la glándula productora de mucosa. Si el cáncer tiene rasgos de ambos tipos se le llama mixto (o carcinoma escamoso).

¿Quién está en Riesgo?
Cada año aproximadamente 15,000 mujeres de los Estados Unidos son diagnosticadas con cáncer del cérvix, y alrededor de 4,100 morirán de esta enfermedad. El cáncer del cérvix ocurre más a menudo en las mujeres mayores de 40 años. El cáncer del cérvix no-agresivo, que se caracteriza por que las células anormales se limitan a la superficie del cérvix, es tan común como el tipo agresivo. Se denomina cáncer del cérvix agresivo cuando las células anormales se encuentran más profundamente en el cérvix o se han extendido más allá del cérvix en otros órganos o tejidos. Cuando es detectado y tratado a tiempo este tipo de cáncer del cérvix puede curarse.

El cáncer del cérvix era una de las causas más comúnes de muerte de cáncer en las mujeres de los EUA. Sin embargo, entre 1955 y 1992, el número de muertes por cáncer del cérvix se redujo en un 74 por ciento. La razón principal para esta caida se debe a la introducción y uso de la prueba del Pap que descubre las células del cérvix anormales para encontrar el cáncer del cérvix temprano.

Ahora la proporción de supervivencia para mujeres con cáncer agresivo temprano del cérvix es 92 por ciento. La proporción de supervivencia de cinco años global (para todas las fases combinadas) es aproximadamente 70 por ciento. Para el cáncer del cérvix no-agresivo, la proporción de supervivencia de cinco años es casi 100 por ciento.

Un factor de riesgo importante para el cáncer del cérvix es la infección con ciertos tipos del virus del Papiloma humano (VPH), la familia del virus que causa las verrugas. Los investigadores han encontrado un riesgo más alto de cáncer del cérvix entre mujeres que comienzan a ser sexualmente activas a una edad temprana y entre aquéllas que han tenido muchos compañeros sexuales. Estas conductas aumentan el riesgo porque contribuyen a una probabilidad mayor de infección por los microorganismos sexualmente transmitidos, incluído el VPH. El riesgo de cáncer del cérvix también es más alto entre las fumadoras y mujeres con sistemas inmunológicos debilitados. Las mujeres que no se realizan las pruebas del Pap regularmente tienen un mayor riesgo. Se cree actualmente que, en muchos casos, el cáncer del cérvix se desarrolla cuando dos o más factores de riesgo actúan juntos.

Nuestra Investigaciones

Estudio del Centro de Investigaciones Hutchinson
Los estudios en colaboración entre los doctores James McDougall, Janet Daling, Steve Schwartz, Peggy Porter, y Denise Galloway, investigadores del Centro Hutchinson, fueron los primeros en demostrar que el material genético del Virus del Papiloma Humano (VPH) se encuentra de forma consistente en los tumores del cérvix, y verificaron la relación entre la infección de VPH y el desarrollo de cáncer. Más recientemente, investigadores del Centro encontraron que una versión específica del Virus, llamada VPH 18, que se encuentra en 30 por ciento de mujeres con cáncer del cérvix, parece estar asociado con una mortalidad del doble de otros cánceres del cérvix.

Nuestros investigadores están investigando ahora por qué ciertas formas de VPH contribuyen al crecimiento celular anormal que puede llevar finalmente al cáncer del cérvix. Por medio de la investigación molecular, los investigadores están determinando qué sectores de las células del cérvix se regulan inadecuadamente en la infección del virus.

Además de estudiar la relación del VPH con el cáncer del cérvix, los investigadores están estudiando los cambios genéticos causados por el virus, para entender bien la sucesión de mutaciones del gen que causa la división celular desenfrenada. Ellos también están trabajando para caracterizar la reacción inmunológica del cuerpo al virus e identificar cómo los anticuerpos al virus se desarrollan en el organismo. Esta investigación podría ayudar en el desarrollo de una vacuna.

En 1997, los investigadores del Centro Hutchinson jugaron un papel importante en el primer logro mayor para la comprensión del cáncer del cérvix en 40 años. Cinco estudios, incluyendo uno coordinado por el Centro Estadístico del Grupo de Oncología de Suroeste (SWOG) mostraron que el tratamiento combinado con quimioterapia y radiación puede reducir a la mitad la frecuencia del cáncer del cérvix y los fallecimientos provocados por la enfermedad, en comparación con la radiación sola. Los estudios animaron al Instituto Nacional del Cáncer a recomendar que los médicos traten a las pacientes con la terapia de combinación.

Los investigadores también están trabajando para desarrollar opciones de tratamiento para las mujeres con cáncer del cérvix avanzado. Una opción actualmente en estudio es el trasplante de células "nonmyeloablative", también conocido como un mini-trasplante. Este tratamiento es similar a un trasplante de la médula ósea, pero involucra dosis muy bajas de radiación combinadas con drogas immuno supresoras y el trasplante de células. La meta del procedimiento es establecer un efecto inhibidor del injerto en contra del tumor por el que las células trasplantadas den fuerza al propio sistema inmunológico del paciente y destruyan el tumor.

Mientras el éxito de la prueba del Pap ha aumentado drásticamente la proporción de supervivencia al cáncer del cérvix en los Estados Unidos, no ha sido ampliamente adoptado en muchos países en el mundo donde las muertes del cáncer del cérvix permanecen altas. El Centro apoya activamente proyectos que animan a las mujeres, sobre todo aquéllas de culturas diferentes, a realizarse la prueba del Pap regularmente y exámenes pelvicos para lograr el descubrimiento temprano de la enfermedad. Una muestra de esto es el proyecto Control del Cáncer del Cérvix de las mujeres chinas norteamericanas. El propósito de este proyecto es el aumentar el uso de la prueba del Pap entre las mujeres chino-americanas en Seattle y las mujeres chino-canadienses en Vancouver, Canadá.

Entender la relación entre los viruses y el cáncer
El riesgo de cáncer del cérvix es mucho más alto para mujeres que han padecido infecciones virales transmitidas sexualmente. La investigación pionera de la Dra. Denise Galloway ha llevado a una comprensión de los vínculos complejos entre estos viruses y el cáncer.

En particular, Galloway descubrió que la infección del virus del Papiloma Humano (VPH) puede activar las etapas iniciales del cáncer del cérvix. Sus estudios han mostrado que las infecciones de VPH genitales son sumamente comunes y que los anticuerpos se desarrollan despacio en los individuos infectados, y se quedan en el cuerpo durante décadas para proteger contra la re-infección con el mismo tipo de VPH. Entender cómo funciona esto es propósito del laboratorio de Galloway.

Un avance interesante es el desarrollo de vacunas para prevenir la infección del VPH que protegería finalmente contra el cáncer del cérvix. Estas vacunas se encuentran actualmente en la fase 3 de pruebas.

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